» Favorecer a la formación progresiva del pie.
» Dar soporte en el talón, donde el pie necesita mayor firmeza.
» Propiciar el espacio y flexibilidad suficientes para el libre juego de articulaciones y dedos dando libertad al desarrollo del equilibrio.
» Estimular el desarrollo natural del pie y de sus funciones de soporte y locomoción, combatiendo los riesgos de malformaciones.
» Proteger al pie de posibles daños y proporcionar confort.
» Mantener su forma y cualidades durante toda la vida útil del par.
» Proporcionar estabilidad con suelas antiderrapantes y zapatos ligeros.